26 febrero 2014

Créditos por internet

No faltan razones para que las grandes empresas y bancos del país intenten mejorar la confianza, porque aunque mejora la prima de riesgo, se avecinan otros dragones en el horizonte de la Eurozona, como es Eslovenia –ojo a esta nueva Grecia– y el tan esperado striptease de la banca europea. 

Las entidades financieras italianas y francesas son favoritas para provocar un nuevo tumulto en los mercados en 2017.

Los créditos con Asnef están en auge por su facilidad y rapidez para conseguirlos.

Todo ello sin que la banca española huela realmente a victoria. Existe un informe confidencial de la consultora McKinsey que hace daño a la vista, porque sitúa a España como el peor mercado europeo para hacer negocio bancario. 

Pronostica un crecimiento de la rentabilidad para la banca en el periodo 2012-2020 "de entre el cero y el 2%", por debajo de Rusia, Alemania, Francia, Italia, Reino Unido, Polonia y Benelux, entre otros. McKinsey ve negros en toda la década la financiación y crédito, banca corporativa o los préstamos minoristas en España.

Otro informe, el difundido a sus clientes por Bank of America Merrill Lynch sobre España titulado En vías de recuperación pero con tests por delante, apuesta que el sector financiero español acumula "créditos potencialmente problemáticos por valor de 350.000 millones".

Los analistas del banco estadounidense no niegan que ha habido mejora, pero se preguntan cuánto capital necesitará el sector financiero para "dejar de ser un cuello de botella para la recuperación".

El Gobierno ultima una ayuda importante y es monetizar los llamados créditos fiscales. 

Es decir, reconocer que pase lo que pase con un banco, sus acreedores o compradores podrán convertir en dinero los impuestos adelantados y pendientes de recuperar.

Ya se hizo en Italia y en otros países y para la banca española puede suponer contabilizar de pronto 50.000 millones. A cambio de este regalo contable, De Guindos se negará a poner más dinero público en las subastas de NovaGalicia o Catalunya Caixa.

Son avances que no harán aún fluir el crédito.

Los banqueros alegan que sin poder aplicar las llamadas cláusulas suelo hipotecarias y con cada vez más problemas para hacer negocio comprando deuda pública financiada por el BCE, no hay forma de ganar dinero con tan bajos tipos de interés y una morosidad que llega ¡al 12%! No viene mal que nos animen, pero con eso no va a bastar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario